Voy a a contaros un pequeño cuento. No os vayáis porque os aseguro que es muy, muy bonito.
Planteamiento
Todo empieza el sábado por la mañana, cuando el señor Antonio Morales llama a mi casa y habla con mi padre. Le dice que después de 35 años se despide como cliente, ya que el descarriado de su hijo (yo) y sus amiguitos, “se dedican a insultarle por las páginas de internet”. Sobre el negocio de mi padre no voy a decir nada, ya que casi todos sabéis cuál es. Sobre los insultos, este buen señor dice que no tiene por qué aguantar que le llamen “lameculos del ayuntamiento” (¿?). Mi padre, el pobre, que de este asunto no tiene ni idea, le dice que no sabe nada de mis actividades extraescolares. Según Morales, no me demanda porque no quiere problemas, pero deja claro que podría hacerlo y añade que su gran amigo Carlos Catalán “está hablando con abogados de Madrid”. No sé, debe ser que en la provincia de Albacete no hay ninguno.
Recapitulemos: un señor que no conozco y del que jamás he hablado llama a mi padre para decirle que le insulto, y que como soy una mala persona va a pagarlo no conmigo, sino con mi familia. O lo que es lo mismo, este hombre ha decidido unilateralmente que la culpa de que medio pueblo le tome por el pito del sereno es del que suscribe estas palabras.
Nudo
Un par de días después, un forero llamado “cono” irrumpe con mucha fuerza en rodenses.com, dejando más de veinte comentarios en un día. Otro forero habitual, dada la ferviente defensa de “cono” a favor de Teleroda, le escribe: “que te hemos pillao, cono. Por todos los datos que demuestras saber sobre teleroda y su programación y los sintonizadores esos y etc, etc, eres carlitoscatalan ja,ja,ja…. “. A lo que “cono” contesta: “jajajaj, coño, me han pillao, jajaja… “. No sé a qué venía tanta risa, lo que decían ambos es cierto: “cono” es el mismísimo Carlos Catalán. Estaba seguro al 99%, hasta que el propio Catalán me ha regalado hace unos minutos el uno por ciento restante cayendo en una pequeña trampa que le he mandado por e-mail (para que lo entienda todo el mundo, 99+1=100).
Recapitulemos otra vez: Catalán, ante la hazaña lograda por su colega Morales, y viendo que yo no decía nada, se crece y empieza a despotricar a diestro y siniestro pensando que me tenía cogido por los huevecillos. Sabiendo lo que sabéis ahora, buscad sus comentarios y volved a leerlos, merece la pena.
Desenlace
El final se está escribiendo en estos momentos, mientras aprieto las teclas del ordenador y mientras vosotros leéis lo que escribo. Éstas son las hazañas de Zipi y Zape. Ahora, que cada uno saque su propia moraleja del cuento.
PD. Una última cosa. Antes, cuando dije que nunca había hablado de Morales, mentí. En realidad, ésta es la segunda vez que hablo de él. La primera fue aquí:





